Flora Otoñal en Alcalá del Júcar

Flora de otoño en Alcalá del Júcar De las seis zonas botánicas en que Lázaro e Ibiza divide a la Península Ibérica, el pue­blo de Alcalá del Júcar se encuentra en la Central. Esta región es la más extensa, pues su superfi­cie comprende el 47,50 % del total de la península. En esta zona central se hallan comprendidas la, Meseta y la depresión ibérica desde la vertiente meridional de los Pirineos. Hay en Alcalá del Júcar, como en otras partes, hierbas silvestres comestibles, cuyas hojas hervi­das o fritas son en junto, como en verdura, tan apreciadas como las acelgas o las espinacas. Su mayor consumo es en primavera y otoño, épocas en qué se encuentran más tiernas y abundantes.  A lo expuesto más arriba, añadiremos que las collejas, por...

«La Isleta» de Alcalá del Júcar

Una Isla dentro del cauce del río Júcar. El río Júcar corre por un lecho profundo abierto a través de los peñascos y laderas es­carpadas. Pese a que las raíces de innumerables olmos colocados en sus márgenes, podrían ac­tuar como diques, los desbordamientos suelen causar grandes daños. Las aguas deí río, tomadas por medio de cinco presas, riegan la fértil aunque estrecha vega que, al igual que las de Jórquera y Villa de Ves, datan sin duda del tiempo de los árabes. Las cinco presas mencionadas anterior­mente están situadas en el pueblo de La Recueja (la superior), otra sobre el puente de Alcalá del Júcar, y tres más abajo, en las huertas de Pardo y en los molinos de la aldea de Tolosa y Don Benito. http://www.casarurallabodeguilla.com ...

Alcalá del Júcar y el «Camino Real»

El Camino Real en Alcalá del Júcar Debido a su cercanía con el antiguo Reino de Valencia, por Alcalá del Júcar pasaba el llamado “Camino Real”. Este camino venía de Castilla y, ya en nuestro pueblo, cruzaría el puen­te romano, para seguir, con toda probabilidad, por la Cuesta Hondonera y las actuales calle del Pósito, calle Carnicera, calle del Castillo, calle del Capitán González, calle Desamparados, calle Asomada, camino de los Porches, Fuente Nueva, San Cristóbal, Fábrica de ios Vicentes, etc. Es­te camino pasaba por el Cabezo Gordo a dar a la villa de Ayora que era el primer lugar del Reino de Valencia. Como bien se dice en la obra de José Mathias Escribano, este era el «camino vie­jo, verdadero y derecho” ,ya que era el que llevaba...

La Ruta de lana a su paso por Alcalá del Júcar

El trazado del Camino jacobeo de la “Ruta de la Lana” Pareja Pérez, J. Herminio; Malabía, Vicente: La Ruta de la Lana. Editorial Alfonsípolis, Cuenca, 1999. Nos ha llegado este libro en el que hace un recorrido por la Ruta de La Lana, y nos ha sido grato comprobar que esta pasaba por Alcalá del Júcar. Aquí dejamos un fragmento. Alicante, El Rebolledo y La Alcoraya (ambas pedanías de Alicante), Orito, (pedanía de Monforte), Monforte del Cid, Novelda, Elda, Sax, Colonia Santa Eulalia (pedanía de Sax y Villena) y Villena en la provincia de Alicante; Almansa, Alpera, Alatoz, Casas del Cerro (pedanía de Alcalá), Alcalá de Júcar, Las Eras (pedanía de Alcalá), Casas Ibáñez, Villamalea en la provincia de Albacete; El Herrumblar, Villarta, Graja de...

El castillo de Alcalá del Júcar y Don Juan Manuel

Según cuentan estas crónicas, Don Juan Manuel, fue el constructor del castillo de Alcalá del Júcar. «Alcalá del Júcar, en su bello paraje rocoso junto al encajonado río, fue repoblada y aumentada por Juan Manuel, que construyó el impresionante castillo que la defiende en la altura.»   EL ESTADO ITINERANTE DE DON JUAN MANUEL Antonio Herrera Casado Actas del I Congreso Internacional de Caminería Hispánica. Tomo II, pp. 11-28   Extendido el territorio hacia las sierras más occidentales, y hacia la Mancha, en él contó con los siguientes lugares: Almansa, cuyo castillo edificó totalmente, con el aspecto que hoy restaurado tiene, y en su término inmediato la torre de Burriharón. Chinchilla, que era la localidad más densamente...

Alcalá del Júcar y sus juegos infantiles (1)

Juegos infantiles. Hay que recordar que los juegos infantiles son un capítulo importante de la crianza; de hecho, el ejercicio recreativo es una función inherente al hombre y, sobre todo, al niño, no some­tido todavía a la servitud del trabajo. El juego es una comunicación que incluye una interacción cultural recíproca: el niño se manifiesta, y el entorno no sólo le influye sino que le condiciona. Por eso cada pueblo, cada comunidad diferenciada, tiene sus propios juegos infantiles. Entre los juegos infantiles que más han llenado las horas de ocio de los niños alcalaeños podemos citar los siguientes: El aro: este juego consistía en coger un palo con la mano y golpear con él un aro[1]. Aunque pa­rezca fácil, no lo es tanto, pues no todo se reduce...